jueves, 5 de noviembre de 2026

Conversaciones con Gemini sobre mis problemas con el orden y sus consejos para mis comienzos.

Le conté a Gemini mi intención de hacer cambios en una habitación enorme que tengo en casa donde entre otras cosas, tengo la zona es estudio.   Estas fueron sus sugerencias. A ver qué os parecen.



"¡Qué gran proyecto tienes entre manos!" Transformar esa habitación grande en un espacio que realmente sea tu refugio -con tu zona de estudio y creación y ese sofá-diván que tanto deseas - es una forma preciosa de materializar tu cambio.  Es completamente normal que te estresen esos libros grandes que no te aportan nada (pero para la persona que convive contigo son importantes y les tiene apego) y la presión de tu entorno.  Ese cuarto ha acumulado muchas funciones y expectativas.

Para ayudarte a liberar esa carga abordaremos primero las palabras para proteger tu paz y luego el plan para arreglar esa habitación.

1. Frases personalizadas para tu entorno

Cuando sientas que esperan milagros o o una transformación de la noche a la mañana al estilo "hada madrina" usa estas respuestas breves.  Debes responder con calma y sin tratar de justificarte:



  • Bajar la presión sobre la casa:  Conciénciate: "Sé que esperáis cambios rápidos, pero todo esto que ha en este cuarto se ha ido acumulando durante mucho tiempo y como es lógico, me va a llevar también mucho tiempo vaciarlo.  Es prioritario que durante este proceso, no me desanime ni tire la toalla, para poder curarme de mi problema"
  • Para marcar un límite firme y amable: "Agradezco vuestra intención, pero si me presionáis solo conseguiréis que me bloquee y me sienta mal.  Confiad en mi, me enfrento al desorden al ritmo que puedo, y sobre todo, sed comprensivos con mi necesidad de hacerlo a mi manera."
  • Para cuando esperen un "milagro" de ti: "Estoy en el proceso de convertirme en una persona ordenada, y en plena menopausia todo me cuesta un poco más.  Siento que es un logro avanzar en mi lucha poco a poco y respetándome a mí misma.  Os ruego que respetéis eso también."
2.  "MICROPASOS" para tu gran habitación.

Hablamos de una habitación de matrimonio de las antiguas, enorme, en fase de transformación y sobre todo todo, estableciendo el orden necesario en las cosas que ya hay allí así como en las nuevas incorporaciones.
  • La zona de descanso: En lugar de empezar por aquello que me estresa, mejor comenzar por aquello que me ilusiona.  (Hablamos de utilizar una cama como un diván).  La IA me recomienda que despeje la cama, sólo la cama.  Y que si puedo, le ponga unos cojines grandes  contra la pared para conseguir que empiece a parecer un diván.  Esto podría ser mi "rincón de recompensa" donde sentarme a escribir en mi cuaderno de escritura terapéutica cada vez que consiga un pequeño logro.
  • El dilema-problema de los libros grandes.  Los libros pesados asustan visualmente, no debo intentar ordenarlos todos.  Es un momento ideal para recurrir a la escritura creativa.  La IA me indica: 
    • Coge solo tres libros al día.  Míralos. ¿Te aportan paz hoy en día? Si la respuesta es sí, busca un estante bajo para ellos.  Si pertenecen auna etapa de tu vida que ya pasó y te pesa, ponlos en una caja de cartón para donar o regalar.  Si te cuesta decidir, directos a la caja de tránsito.
  • El cambio de armario:  la ropa de otra temporada no tiene que estar perfecta hoy.  Si te agobia verla, cierra las puertas del armario.  Con que esté oculta a la vista ya es un logro, porque elimina el ruido visual mientras estudias o escribes.
    • Esta indicación de la IA no es "adecuada" para la problemática de la habitación en transformación.  En esa habitación había ya un armario enorme y pintado a la tiza donde se guarda la ropa de la otra temporada dado que en el dormitorio no hay espacio para armario y funcionamos con un par de burros de los buenos más o menos organizados que cumplen su función perfectamente.  Realmente es solo un elemento de almacenaje que cumple su función perfectamente.
  • Poco a poco, tendré esa zona de descanso  y estudio, las expectativas se irán cumpliendo y se convertirá en mi santuario.
El Diván es una de las zonas "en transformación" que forma parte del espacio en la habitación que estamos transformando.  Para ello, Gemini me invita a reflexionar:
  • ¿Cómo me imagino ese diván? ¿Qué colores o texturas me darían paz al mirarlo?
  • De las tres frases que te he propuesto, ¿cuál es la que te hace sentir más cómoda y segura para usar la próxima vez que te presionen?
En la segunda cuestión hace referencia a las "frases personalizadas para mi entorno".  Lo ideal es que prefiera la segunda y la tercera frase, que hacen referencia a mi bienestar y a mi derecho a sanar a mi propio ritmo, sin rodeos ni justificaciones innecesarias.

Debería escribir hoy mismo en una página destacada de mi cuaderno esas frases.  De este modo, cuando sienta que la presión externa me abruma o me invaden las dudas sobre mí misma, puedo repetirlas como si fueran un escudo protector.

Ya que tengo mis herramientas verbales listas para proteger mi espacio mental, puedo centrarme en eso que me ilusiona.

Lo que me ilusiona es tener preparado un espacio de estudio para poder prepararme oposiciones y quizás, algo más.  Quizá precise algún cambio de mobiliario.  Gemini me contesta con la alegría que le caracteriza:

¡Qué meta tan extraordinaria y qué orgullo da leerte! Prepararse unas oposiciones es un proyecto de vida precioso, y tener 4 años por delante es un horizonte fantástico para tomártelo con la calma, el orden y el respeto que tu cuerpo y tu mente necesitan, sin pegarte los atracones de última hora que tanto estresan.
Transformar ese cuarto en mi zona de estudio no es solo comprar muebles.  Es construir la base de mi futuro éxito.  Vamos a diseñar ese espacio para que sea un lugar que me dé paz, adaptado a la menopausia (buscando comodidad y frescor) y a la escritura terapéutica.
1.  El mobiliario esencial para mis oposiciones.
No necesitas llenar el cuarto de golpe.  Para evitar abrumarte, prioriza solo tres elementos clave que puedes ir adquiriendo poco a poco:
  • Una mesa de escritorio amplia y despejado:  Al tener libros grandes, necesito profundidad (mínimo 60-80 cm) para poder abrir el temario, el cuaderno de notas, y tener el ordenador sin sentirme ahogada.  Debo inclinarme hacia acabados en tonos claros o madera natural, que aportan calma mental.
  • Una silla ergonómica de tejido transpirable: Como vas a pasar horas estudiando y estás  con la menopausia, es vital que la silla sea regulable, cuide tu espalda y esté tapizada en malla o tela transpirable para gestionar mejor los sofocos y los cambios de temperatura.
  • Estanterías bajas o módulos con ruedas:  Los libros grandes pesan mucho visualmente si están altos.  Si los coloco en estanterías bajas o cajoneras al lado de la mesa, los tendré a mano pero fuera de mi línea de visión directa cuando esté concentrada, reduciendo la ansiedad.




2.  Propuesta de Gemini para mi cuaderno de escritura curativa.

Gemini propone inaugurar una sección en mi libreta llamada "Mi Refugio de Opositora".
Escribiré sobre esto para fijar mi ilusión en el papel:
  1. Dibujaré o describiré con palabras cómo será la experiencia de estar sentada en esa habitación dentro de unos meses, con la mesa limpia y ordenada y mi diván listo para descansar.
  2. Escribiré en grande esta frase "tengo 4 años.  El tiempo es mi aliado, no mi enemigo.  Cada pequeño folio que ordene hoy es un paso hacia mi plaza"
3.  Plan para no agobiarme esta semana.

Para que la ilusión no se transforme en presión, debería hacer lo siguiente:  Despejar visualmente la pared donde me gustaría poner la mesa de estudio. Así que en un principio, no debo realizar ninguna compra, solo imaginar el espacio vacío y limpio.  Eso ya sería un logro gigante.

Gemini me pregunta para ayudarme a buscar opciones de muebles que se adapten a mi, mis preferencias o tiendas no muy lejos de casa.  Yo la verdad, es que algunos de los muebles ya los tengo, y en caso de adquirirlos, siempre prefiero las tiendas de segunda mano donde se encuentran cosas increíbles, incluso de madera de la buena, no de aglomerado pero sí al mismo precio.


También me pregunta de qué tematica o sector son las oposiciones que voy a preparar? 

Le contesto que son para Administrativo de Sanidad, ya que hace años trabajo ahí pero no como plantilla fija.  También le comento que no descarto presentarme a las mismas categorías en alguno de los Ayuntamiento de la zona en la que resido, porque gran parte del temario coincide.

Gemini, siempre amable me contesta:

Es una estrategia inteligentísima.  Al trabajar ya en el sector de la sanidad como administrativa/auxiliar administrativa,  juegas con una ventaja enorme: el lenguaje te resulta familiar, entiendes como funciona la administración por dentro y gran parte del temario y a lo aplico en tu día a día.  Además, abrir el abanico a pueblos cercanos a Segorbe es una idea brillante, ya que el temario de legislación local y autonómica comparte una base muy sólida.

Enfocarte en la Comunidad Valenciana y zonas limítrofes te permite organizarte con mucha estabilidad a lo largo de esos 4 años.

2. Mi mapa mental de Oportunidades (Entorno comarcal)

Para visualizar geográficamente mi proyecto de vida, este mapa destaca mi punto central y las localidades de las comarcas de la zona, donde suelen salir plazas de auxiliar administrativo local (Ayuntamientos o mancomunidades, para cuyos exámenes de oposición suelen aparecer temas que también lo hacen en las oposiciones a sanidad).

3.  Ejercicio para mi cuaderno: "La funcionaria que ya soy"

Lo cierto es que esto me hace algo de gracia, lo veo un poco desmesurado y que quizá caiga en los tópicos de la autoayuda.  Pero esto es lo que Gemini me recomienda:
  1. Haz una lista de las tareas que ya haces bien en tu trabajo de sanidad.  Anota cómo esa experiencia te va a facilitar estudiar temas como el derecho administrativo o la atención al ciudadano.
  2.  Escribe una intención para tu futuro despacho: "Este cuarto no es un almacén de libros que me agobian, es el puente hacia mi plaza definitiva cerca de casa".
Vas con un plan magnífico, paso a paso, blindando tu salud mental y construyendo tu futuro con total autonomía.



Y hasta aquí mi conversación con la IA que si bien no sirve de nada a la mayoría de vosotros, si os puede servir como ejemplo de sacar partido a estas modernidades para que os echen una mano.  Lo que más me gusta de hacerlo así es... que no acabo discutiendo con nadie. 😜😝😝😝😝😝😝😜😜😜😜

martes, 20 de octubre de 2026

Cómo he empezado mi lucha contra el desorden. Escritura terapéutica o curativa. En qué consiste.

 


Aunque quizá suene rimbombante el concepto "Escritura terapéutica" o "Escritura curativa", solo estamos hablando de plasmar por escrito cosas que se nos pasan por la cabezas, cosas que hacemos, etc. 

He leído sobre la escrituro terapéutica como una herramienta estupenda para luchar contra el desorden.  Dado que el desorden es un reflejo de esas cosillas que tenemos en la mente, usamos el papel para vaciar nuestra mente y enfrentarnos a todo eso por escrito. ¿Qué sacamos con eso? Tendremos pistas sobre para qué nos sirve el desorden, o qué es aquello que nos bloquea para ser ordenados.

El sistema de Escritura Creativa para enfrentarnos a la falta de orden, se compone de 3 fases que os describo a continuación.

1.- Desfogue y descarga mental (Brain Dump)

¿Quieres ordenar algo? ¿habitación, armario, mueble...?  Pues debemos empezar por el caos que tenemos en la cabeza.  Porque sino, nuestra cabeza, seguirá con los temas que tiene pendientes, y eso nos roba una energía, una energía que nosotros necesitamos para mantener nuestro entorno de modo ordenado.

  • La técnica comienza escribiendo durante 5/10 minutos.  Tenemos que soltar todo, sin parar, sin releer ni estar pendientes de la caligrafía, gramática, etc.  Dejamos ahí volcado, todo eso que nos ofusca como si fueran nubes negras, cosas que tenemos pendientes, cosas que nos frustran y esa sensación de culpa por ser una persona desordenada.
  • El objetivo, sería vaciar la memoria de nuestro cerebro (la RAM, por decirlo en terminología informática), en el papel para reducir la fatiga mental.
2.- Escritura de indagación y autoconocimiento.

El desorden se hace mayor por la procrastinación, así como de la falta de rutinas y el apego a cosas físicas.
En esa libreta que tenemos para escribir,  es donde nos escribiremos y dialogaremos con nosotros mismos, sin sentido de la culpabilidad que valga.  Hemos de ser honestos con nosotros mismos, y ver todo lo que nos pasa.  
Obtendremos una explicación medio-lógica de lo que nos pasa y pistas sobre dónde nació el problema.  Hay unas preguntas típicas que nos tenemos que hacer a nosotros mismos.

Necesitamos un temporizador, cronómetro, etc., y tiene que estar funcionando durante 10 minutos.  Escogemos una de estas preguntas y nos contestaremos con toda sinceridad.

Las preguntas entre las que hay que elegir:
  • "¿Qué significa el desorden para mí en este momento?" (¿Es pereza, es falta de tiempo, o es una forma de postergar afrontar cosas?)
  • "¿Qué emoción siento cuando veo un espacio desordenado frente a mí? (¿Culpa, agobio, parálisis?)
  • ¿A qué me estoy agarrando? (Si tu desorden tiene que ver con acumular objetos, papeles o cosas que "quizá utilices algún día").
  • ¿Cómo se siente mi versión tranquila en un espacio despejado? 
3.  Revisión de la narrativa personal

El lenguaje que usamos con nosotros mismos moldea nuestra conducta. Decirme a mí misma "soy muy desordenada" lo que convierte en una identidad fija. La escritura terapeútica ayuda a cambiar la identidad por una acción.

👂Cambiamos "etiqueta" por "proceso": En lugar de "soy un desastre" "no logro mantener el orden" escribe "hasta ahora me ha costado mantener el orden, pero estoy aprendiendo a crear espacios que me den paz".


👂El método del micro-compromiso escrito:  Escribe al final de tu sesión una sola acción concreta y ridículamente pequeña para el día. Por ejemplo: "hoy solo voy a despejar la superficie de la mesa de la entrada".  Firmarlo en el papel nos "ata" suavemente, quedando muy lejos de esa presión que supone hacer un zafarrancho de ordenación masivo.

Vamos con un ejercicio práctico que tu y yo podemos hacer dentro de esta lucha contra nosotros mismos. 
  • 💡 Cogemos una libreta y escribimos una "carta a mi desorden".
  • Dirígete a tu desorden como si fuera un personaje.
  • ¿Qué haces aquí?
  • ¿Me quieres decir algo? ¿Qué es lo que me quieres decir?
  • ¿Pretendes evitar que me focalice en alguna cosa? Si es así, ¿de qué se trata?
A menudo percibimos que el caos en nuestro alrededor surge en momentos de cambio, de cansancio acumulado o exigencia excesiva.

¿Hay algún espacio o momento del día en particular donde sientes que el desorden se te va más de las manos?  Analiza los factores que puedan tener relación con este momento/espacio.

Mi historia con la escritura curativa ha empezado con la compra de un cuaderno especial para ello.  Me he autodescrito y, conforme me suceden cosas que puedan afectar directamente a mi relación con el orden y el desorden, intento reflejarlas.  Desgraciadamente no siempre es posible por motivos de agenda, pero, más desgraciadamente aún, porque en mi entorno no dejan de ver como "chorrada" lo que supone escribir todo esto para sentirme mejor.

Soy todo lo sincera que se puede ser.  ¿que un día cogen la libreta y la leen? Es posible que se enfaden, pero me da igual.

Realmente sí que siento algo de alivio cuando vuelco en ella mis frustraciones e inquietudes, me quito peso de encima incluso encuentro en esas "vicisitudes" la causa de algunos problemas y sentimientos.  Por contra, cuando tengo un logro positivo y no encuentro el momento de escribirlo para la posteridad, me da rabia, porque compartir lo bueno me gusta, y me hace bien escribirlo porque tomo conciencia con mucha más fuerza de mis méritos en esta lucha contra mi desorden.

Al margen llevo mi agenda porque he de programar mis traslados a mi centro de trabajo y el hecho de trabajar a turnos hace necesario un mayor control sobre los días de la semana.

De momento, voy a seguir así, trabajando en organización y en "desahogación" con mi libreta del alma, donde ahora mismo me voy a poner a escribir un poquito.




Os veo.

lunes, 12 de octubre de 2026

Como he empezado mi lucha contra el desorden. Mi primer espacio ordenado.

Cómo he empezado a corregir el problema

Según las cosas que he leido:

El objetivo ha de ser pequeño:

Una de las cosas que pasa cuando quieres tener las cosas en orden es que te lanzas a ordenar TODAS LAS COSAS DE TODA LA CASA .  Misión imposible.

Pero no por tí... es que es un objetivo demasiado frustrante; créeme que lo sé.  Pegarme una paliza tremenda perdiendo fines de semana o puentes para conseguir un "orden efímero" que desaparece.  Entonces es cuando, como la mayoría de los desordenados, me siento mal realmente, me siento peor porque no he conseguido lo que quería pese al tiempo invertido y la motivación que tenía.

Lo que dicen los expertos, es que tenemos que ponernos un objetivo pequeño.  Yo he hecho eso. Y no acaba aquí, he de seguir pendiente de ese mueble que ya está ordenado lo siga estando.  Que no aparezcan en él más cosas, que no se cambie de ubicación aquello que ya tiene su sitio... En fin, lo que haría de modo natural una persona sin mi problema.

He de decir que supuso mucha satisfacción porque haciéndolo así,  lo conseguí.  Varias cosas fueron a la basura y además adquirí para ello unos elementos de almacenaje bastante chulos que me han resultado de mucha utilidad, pues ya los compré pensando en esta lucha.

Pero todavía es más reconfortante ver que continúa como lo dejé.  Y eso es maravilloso.

Desde lo más profundo de mi corazón, os sugiero que hagáis lo mismo, que escojáis un espacio de casa, preferentemente una cajonera, un mueble, y os dediquéis a organizarlo.  Mejor sin distracciones.  Si vivís con alguien, no le preguntéis su opinión porque  puede ser que os desconcentre.





Paso 1: Retirar todas las cosas que hay en el espacio que vamos a ordenar.  Yo quité todo, vacié el mueble (en casa le llamamos "el panchudet").

Paso (alternativo, solo si te va a dar tiempo): Aproveché la ocasión para darle un tratamiento de madera y limpiarlo a fondo.

Paso 2.  Seleccionamos de entre las cosas que hemos retirado aquellas que realmente queremos que se queden en ese espacio. Saqué una a una las cosas de la bolsa.  

  • Las fui agrupando por categorías.  En este caso las "temáticas" son:
  •  gafas y cosas relacionadas
  • ambientadores, velas de citronela, velas aromáticas, etc.,
  • artículos de decoración
Paso 3.  DECIDIMOS donde colocamos cada una de las cosas con criterio y a concienca. En mi caso coloqué las cosas según su necesidad, usabilidad, estética y enfocándome en el minimalismo.

Las decisiones en base a la lógica:

1.- ZONA "GAFUDOS".- Como en casa los dos llevamos gafas, y tenemos unas cuántas, las metí en una caja de almacenaje de Action cuya parte frontal parece bambú.  Aparte de las susodichas, hay toallitas limpiadoras, paños para limpiarlas, fundas de gafas... pero dentro de la cajita generan 0 ruido visual. 

2.  Vivo en una zona rural y recurro con frecuencia a productos con citronela u otras soluciones sencillas para repeler insectos.  Suelen ser velas (hay unas grandes que van genial si cenamos arriba en la terraza) de diversos tamaños, sprays, aceites esenciales, quemadores, palitos de incienso pero con olor a citronela, etc.


También me gustan las velas como elemento decorativo, o esos raros días en los que necesito una atmósfera relajante y me da tiempo a encender alguna vela aromática e intentar vaciar la mente, o sentir que por un ratito, me estoy mimando a mí misma... Otra afición que tengo por las velas es en invierno, porque tengo siempre las manos heladas; en este caso son las típicas velas que se usan con fines religiosos y que van dentro de un plástico, que o bien puede ser rojo o transparente. Generalmente, cuando estoy en el ordenador y s, o estudiando, recurro a ellas para calentarme las manos solamente en invierno.  A veces incluso les pongo pegatinas para darles alegría macarena.



Soy muy fan de los inciensos Nang Champa, (bueno, y muy sensible a los olores, en general) que de vez en cuando apetece porque su esencia se reparte por toda la casa y es el único tipo de incienso que uso dentro de casa, pero con ventanas y puertas abiertas.  Porque... ojo con los inciensos, su humo es como si fumaras, no es adecuado para espacios muy pequeños o cerrados. 

Aceites esenciales de lavanda, eucalipto, de menta, patchouli... siempre hay en casa, y después de este "ordenamiento" espero que estén siempre en el mismo sitio.


Compro otro tipo de inciensos espantosos. Pero esos los utilizo en la terraza, al aire libre,  porque en verano hay muchísimas avispas y a ellas ni el aceite de arbol de té, ni mucho menos la citronela, les molesta. Hay un spray insecticida específico, pero hace una olor terrible y sí, es eficaz.  Pero el humo del incienso también. Si me subo a tomar el sol o a estar un ratico allí arriba siempre tengo incienso y un mechero en la buhardilla para que no me molesten.  Y funciona.  Así que, sin quererlo, os he dado un truco del hogar. 😙 

Pues todo esto también lo metí en otro elemento de almacenaje adquirido en Action. 

3.- Los objetos de decoración seleccionados en el proceso, los ubiqué es la parte de arriba y uno de los estante, los dejé para poner PARTE de los objetos decorativos que había dentro de la bolsa.  Más o menos puse en la parte superior objetos importantes para la otra persona que vive en casa. y en el otro estante, objetos de que me gustan o compré yo.

4.- El otro contenedor con el espacio asignado en el último estante está ocupado por piezas de bisutería, algunas de las cosas que compré para elaborar y no gasté, herramientas.... 

Pues para una persona normal, esto le parecerá una chorrada, porque seguramente lo hará sin pensar.  Pero yo no tengo esa capacidad.  

Lo conseguí.


Una herramienta que me ha ayudado mucho durante el proceso, para plantearlo, realizarlo y hacer visible mis posibilidades de ser una persona ordenada, ha sido una libreta con la que estoy realizando escritura terapéutica a mi rollo.  Pero eso es otra historia y os lo voy a contar  a continuación...


jueves, 24 de septiembre de 2026

DESORDEN. ¿Hábito? ¿Síntoma? ¿Causa? ¿Consecuencia?

Yo vuelvo con la monserga esta de intentar volverme una persona ordenada por mi propio bien y por no perjudicar a quienes están a mi lado durante laaaaargos ratos.  ¿Os quedáis?  Pues atención a esto:

El desorden puede ser un reflejo del estrés, del cansancio extremo o un problema de salud mental.  No siempre es algo grave, pero... cuando el caos surgido del desorden afecta a nuestro día a día, los señores psicólogos creen que tiene alguna relación con la ansiedad, depresión o acumulación compulsiva.



Qué le pasa a nuestra mente cuando hay desorden:

  • Provoca estrés visual.- porque el cerebro tiene que procesar toda la información que le entra por los ojos.  Creo que no hace falta que te describa cuantas cosas le pueden entrar a uno por los ojos en cualquier lugar donde se acumulen objetos sin sentido.
  • Produce la sensación de no acabar nunca lo que estamos haciendo, tantas cosas fuera de su sitio nos da la sensación de tener tareas pendientes por hacer.
  • Una horrorosa fatiga emocional, ladrona de energía y de paz, en casa y en el trabajo.
Pero el desorden también puede ser un signo de alerta:
  • La falta de fuerza o de ánimo para limpiar y cuidar un espacio puede indicar depresión.
  • El caos interno se refleja en el exterior puede indicar ansiedad.
  • La acumulación compulsiva, cuando alguien guarda cosas sin valor por miedo a desprenderse de ellas.
  • Es un clásico en las personas con déficit de atención que hace muy difícil las tareas de  organizar y planear por eso puede indicar TDAH.
¿Mi espacio me define? Probablemente sí. Colores elegidos para pintar una pared, así como los colores de los textiles del hogar; las plantas que usamos para decorar, los cuadros elegidos o incluso la iluminación, son aspectos que hablan de nuestra presencia en ese lugar.  

Independientemente de la estética, cómo mantengo el orden, cómo organizo un espacio, como tengo el escritorio o el dormitorio... todo eso habla de mi estado anímico.  "Desorden" en psicologia es un vocablo que define diferentes trastornos.  Porque cómo desordenamos y cómo nos afecta ese desorden son "problemas" vinculados, muy vinculados entre ellos. 

Pero... con perdón, ser supermegaorganizado, al igual que ser un caos viviente, pueden ser indicadores de que algo nos pasa.  Los amigos del extremo opuesto a mí, limpiando y recogiendo casi compulsivamente, pueden mostrar un síntoma que haga patente su deseo impulsivo de controlar aspectos de su/la vida sobre los que no tiene la suficiente incidencia.  En cambio, la incapacidad de organizarse y sensación de sentirse desbordado se hacen patentes cuando una depresión nos tiene bien cogidos, nos ha robado la energía que necesitamos para gestionar nuestro espacio, incluso para deshacernos de ciertos objetos.

Rasgos de personalidad.

Mantener el orden de nuestros espacios  también es una conducta aprendida en la casa en la que crecemos y que cuando somos adultos, reforzamos dentro de lo que ya es nuestra vivienda.

Peeero... según nuestra personalidad, unos algunos, como quien yo me sé, tendemos más al desorden caótico.  Y si hablamos del grupo de neuróticos, unos son más inestables y las dificultades que les supone adaptarse a la monotonía junto a su comportamiento, tiene como consecuencia el desorden, tanto en sus espacios como en sus horarios.

Esa depresión que no se cura: cuanto más tiempo se padece, más se enquista 😯😯😧😧😥❤

Hemos de evitar que el desorden, en lugar de ser un rasgo de personalidad se convierta el algo patológico e interfiera directa y permanentemente con quienes nos rodean, a parte de controlar el resto de síntomas que podamos sentir.

Pero... no todos los desordenados tenemos un problema de salud mental  ¡😕! , sino que simplemente es un defecto nuestro.  Eso se puede corregir, pero también puede ir a peor, según las decisiones que tomemos.


¿Y si el desorden se apodera de una persona?

Ese desorden con el que nos encontramos en un hogar puede deberse a problemas diversos.  Y nos da pistas de cómo se encuentra una persona.  



A veces hay factores:
  • Falta de tiempo.⌛
  • Falta de ganas. 😟 
  • Falta de capacidad. 😱

Para alguien que está totalmente agotado es imposible realizar tareas básicas que en otro momento haría sin problema.

Si me centro en los cambios de mis espacios, en cómo los cuido y mantengo... veo algo que no me gusta, y ahora sé que éso es porque me pasa algo.  Si los límites o estructuras me sobrepasan, no consigo ordenar, por mi estado de ánimo, o por desorganización mental, que me hace incapaz de empezar algo y terminarlo. A su vez, me siento impotente ante mí misma, ante mi desorden.  Por eso he empezado esta lucha por mi cuenta, ya que no me derivan al psicólogo.


Doña Ansiedad: Síntomas. ¿Se cura? Truquis de expertos para enfrentarse a ella.

En la otra punta de mi desorden, están las personas que ORDENAN COMPULSIVAMENTE, cosa que también puede ser patológica.  Son casos en los que una persona canaliza su necesidad de controlar cosas, o mejorar su estado de ánimo limpiando para sentirse mejor con respecto a otras parcelas de su vida.  Esa búsqueda del orden en todo lo que le rodea puede manifestar que lo hacen precisamente por no encontrar su orden interior... el exceso de orden avisa de algún malestar interior.



Se ha utilizado la IA para realizar este post.