martes, 20 de octubre de 2026

Cómo he empezado mi lucha contra el desorden. Escritura terapéutica o curativa. En qué consiste.

 


Aunque quizá suene rimbombante el concepto "Escritura terapéutica" o "Escritura curativa", solo estamos hablando de plasmar por escrito cosas que se nos pasan por la cabezas, cosas que hacemos, etc. 

He leído sobre la escrituro terapéutica como una herramienta estupenda para luchar contra el desorden.  Dado que el desorden es un reflejo de esas cosillas que tenemos en la mente, usamos el papel para vaciar nuestra mente y enfrentarnos a todo eso por escrito. ¿Qué sacamos con eso? Tendremos pistas sobre para qué nos sirve el desorden, o qué es aquello que nos bloquea para ser ordenados.

El sistema de Escritura Creativa para enfrentarnos a la falta de orden, se compone de 3 fases que os describo a continuación.

1.- Desfogue y descarga mental (Brain Dump)

¿Quieres ordenar algo? ¿habitación, armario, mueble...?  Pues debemos empezar por el caos que tenemos en la cabeza.  Porque sino, nuestra cabeza, seguirá con los temas que tiene pendientes, y eso nos roba una energía, una energía que nosotros necesitamos para mantener nuestro entorno de modo ordenado.

  • La técnica comienza escribiendo durante 5/10 minutos.  Tenemos que soltar todo, sin parar, sin releer ni estar pendientes de la caligrafía, gramática, etc.  Dejamos ahí volcado, todo eso que nos ofusca como si fueran nubes negras, cosas que tenemos pendientes, cosas que nos frustran y esa sensación de culpa por ser una persona desordenada.
  • El objetivo, sería vaciar la memoria de nuestro cerebro (la RAM, por decirlo en terminología informática), en el papel para reducir la fatiga mental.
2.- Escritura de indagación y autoconocimiento.

El desorden se hace mayor por la procrastinación, así como de la falta de rutinas y el apego a cosas físicas.
En esa libreta que tenemos para escribir,  es donde nos escribiremos y dialogaremos con nosotros mismos, sin sentido de la culpabilidad que valga.  Hemos de ser honestos con nosotros mismos, y ver todo lo que nos pasa.  
Obtendremos una explicación medio-lógica de lo que nos pasa y pistas sobre dónde nació el problema.  Hay unas preguntas típicas que nos tenemos que hacer a nosotros mismos.

Necesitamos un temporizador, cronómetro, etc., y tiene que estar funcionando durante 10 minutos.  Escogemos una de estas preguntas y nos contestaremos con toda sinceridad.

Las preguntas entre las que hay que elegir:
  • "¿Qué significa el desorden para mí en este momento?" (¿Es pereza, es falta de tiempo, o es una forma de postergar afrontar cosas?)
  • "¿Qué emoción siento cuando veo un espacio desordenado frente a mí? (¿Culpa, agobio, parálisis?)
  • ¿A qué me estoy agarrando? (Si tu desorden tiene que ver con acumular objetos, papeles o cosas que "quizá utilices algún día").
  • ¿Cómo se siente mi versión tranquila en un espacio despejado? 
3.  Revisión de la narrativa personal

El lenguaje que usamos con nosotros mismos moldea nuestra conducta. Decirme a mí misma "soy muy desordenada" lo que convierte en una identidad fija. La escritura terapeútica ayuda a cambiar la identidad por una acción.

👂Cambiamos "etiqueta" por "proceso": En lugar de "soy un desastre" "no logro mantener el orden" escribe "hasta ahora me ha costado mantener el orden, pero estoy aprendiendo a crear espacios que me den paz".


👂El método del micro-compromiso escrito:  Escribe al final de tu sesión una sola acción concreta y ridículamente pequeña para el día. Por ejemplo: "hoy solo voy a despejar la superficie de la mesa de la entrada".  Firmarlo en el papel nos "ata" suavemente, quedando muy lejos de esa presión que supone hacer un zafarrancho de ordenación masivo.

Vamos con un ejercicio práctico que tu y yo podemos hacer dentro de esta lucha contra nosotros mismos. 
  • 💡 Cogemos una libreta y escribimos una "carta a mi desorden".
  • Dirígete a tu desorden como si fuera un personaje.
  • ¿Qué haces aquí?
  • ¿Me quieres decir algo? ¿Qué es lo que me quieres decir?
  • ¿Pretendes evitar que me focalice en alguna cosa? Si es así, ¿de qué se trata?
A menudo percibimos que el caos en nuestro alrededor surge en momentos de cambio, de cansancio acumulado o exigencia excesiva.

¿Hay algún espacio o momento del día en particular donde sientes que el desorden se te va más de las manos?  Analiza los factores que puedan tener relación con este momento/espacio.

Mi historia con la escritura curativa ha empezado con la compra de un cuaderno especial para ello.  Me he autodescrito y, conforme me suceden cosas que puedan afectar directamente a mi relación con el orden y el desorden, intento reflejarlas.  Desgraciadamente no siempre es posible por motivos de agenda, pero, más desgraciadamente aún, porque en mi entorno no dejan de ver como "chorrada" lo que supone escribir todo esto para sentirme mejor.

Soy todo lo sincera que se puede ser.  ¿que un día cogen la libreta y la leen? Es posible que se enfaden, pero me da igual.

Realmente sí que siento algo de alivio cuando vuelco en ella mis frustraciones e inquietudes, me quito peso de encima incluso encuentro en esas "vicisitudes" la causa de algunos problemas y sentimientos.  Por contra, cuando tengo un logro positivo y no encuentro el momento de escribirlo para la posteridad, me da rabia, porque compartir lo bueno me gusta, y me hace bien escribirlo porque tomo conciencia con mucha más fuerza de mis méritos en esta lucha contra mi desorden.

Al margen llevo mi agenda porque he de programar mis traslados a mi centro de trabajo y el hecho de trabajar a turnos hace necesario un mayor control sobre los días de la semana.

De momento, voy a seguir así, trabajando en organización y en "desahogación" con mi libreta del alma, donde ahora mismo me voy a poner a escribir un poquito.




Os veo.

lunes, 12 de octubre de 2026

Como he empezado mi lucha contra el desorden. Mi primer espacio ordenado.

Cómo he empezado a corregir el problema

Según las cosas que he leido:

El objetivo ha de ser pequeño:

Una de las cosas que pasa cuando quieres tener las cosas en orden es que te lanzas a ordenar TODAS LAS COSAS DE TODA LA CASA .  Misión imposible.

Pero no por tí... es que es un objetivo demasiado frustrante; créeme que lo sé.  Pegarme una paliza tremenda perdiendo fines de semana o puentes para conseguir un "orden efímero" que desaparece.  Entonces es cuando, como la mayoría de los desordenados, me siento mal realmente, me siento peor porque no he conseguido lo que quería pese al tiempo invertido y la motivación que tenía.

Lo que dicen los expertos, es que tenemos que ponernos un objetivo pequeño.  Yo he hecho eso. Y no acaba aquí, he de seguir pendiente de ese mueble que ya está ordenado lo siga estando.  Que no aparezcan en él más cosas, que no se cambie de ubicación aquello que ya tiene su sitio... En fin, lo que haría de modo natural una persona sin mi problema.

He de decir que supuso mucha satisfacción porque haciéndolo así,  lo conseguí.  Varias cosas fueron a la basura y además adquirí para ello unos elementos de almacenaje bastante chulos que me han resultado de mucha utilidad, pues ya los compré pensando en esta lucha.

Pero todavía es más reconfortante ver que continúa como lo dejé.  Y eso es maravilloso.

Desde lo más profundo de mi corazón, os sugiero que hagáis lo mismo, que escojáis un espacio de casa, preferentemente una cajonera, un mueble, y os dediquéis a organizarlo.  Mejor sin distracciones.  Si vivís con alguien, no le preguntéis su opinión porque  puede ser que os desconcentre.





Paso 1: Retirar todas las cosas que hay en el espacio que vamos a ordenar.  Yo quité todo, vacié el mueble (en casa le llamamos "el panchudet").

Paso (alternativo, solo si te va a dar tiempo): Aproveché la ocasión para darle un tratamiento de madera y limpiarlo a fondo.

Paso 2.  Seleccionamos de entre las cosas que hemos retirado aquellas que realmente queremos que se queden en ese espacio. Saqué una a una las cosas de la bolsa.  

  • Las fui agrupando por categorías.  En este caso las "temáticas" son:
  •  gafas y cosas relacionadas
  • ambientadores, velas de citronela, velas aromáticas, etc.,
  • artículos de decoración
Paso 3.  DECIDIMOS donde colocamos cada una de las cosas con criterio y a concienca. En mi caso coloqué las cosas según su necesidad, usabilidad, estética y enfocándome en el minimalismo.

Las decisiones en base a la lógica:

1.- ZONA "GAFUDOS".- Como en casa los dos llevamos gafas, y tenemos unas cuántas, las metí en una caja de almacenaje de Action cuya parte frontal parece bambú.  Aparte de las susodichas, hay toallitas limpiadoras, paños para limpiarlas, fundas de gafas... pero dentro de la cajita generan 0 ruido visual. 

2.  Vivo en una zona rural y recurro con frecuencia a productos con citronela u otras soluciones sencillas para repeler insectos.  Suelen ser velas (hay unas grandes que van genial si cenamos arriba en la terraza) de diversos tamaños, sprays, aceites esenciales, quemadores, palitos de incienso pero con olor a citronela, etc.


También me gustan las velas como elemento decorativo, o esos raros días en los que necesito una atmósfera relajante y me da tiempo a encender alguna vela aromática e intentar vaciar la mente, o sentir que por un ratito, me estoy mimando a mí misma... Otra afición que tengo por las velas es en invierno, porque tengo siempre las manos heladas; en este caso son las típicas velas que se usan con fines religiosos y que van dentro de un plástico, que o bien puede ser rojo o transparente. Generalmente, cuando estoy en el ordenador y s, o estudiando, recurro a ellas para calentarme las manos solamente en invierno.  A veces incluso les pongo pegatinas para darles alegría macarena.



Soy muy fan de los inciensos Nang Champa, (bueno, y muy sensible a los olores, en general) que de vez en cuando apetece porque su esencia se reparte por toda la casa y es el único tipo de incienso que uso dentro de casa, pero con ventanas y puertas abiertas.  Porque... ojo con los inciensos, su humo es como si fumaras, no es adecuado para espacios muy pequeños o cerrados. 

Aceites esenciales de lavanda, eucalipto, de menta, patchouli... siempre hay en casa, y después de este "ordenamiento" espero que estén siempre en el mismo sitio.


Compro otro tipo de inciensos espantosos. Pero esos los utilizo en la terraza, al aire libre,  porque en verano hay muchísimas avispas y a ellas ni el aceite de arbol de té, ni mucho menos la citronela, les molesta. Hay un spray insecticida específico, pero hace una olor terrible y sí, es eficaz.  Pero el humo del incienso también. Si me subo a tomar el sol o a estar un ratico allí arriba siempre tengo incienso y un mechero en la buhardilla para que no me molesten.  Y funciona.  Así que, sin quererlo, os he dado un truco del hogar. 😙 

Pues todo esto también lo metí en otro elemento de almacenaje adquirido en Action. 

3.- Los objetos de decoración seleccionados en el proceso, los ubiqué es la parte de arriba y uno de los estante, los dejé para poner PARTE de los objetos decorativos que había dentro de la bolsa.  Más o menos puse en la parte superior objetos importantes para la otra persona que vive en casa. y en el otro estante, objetos de que me gustan o compré yo.

4.- El otro contenedor con el espacio asignado en el último estante está ocupado por piezas de bisutería, algunas de las cosas que compré para elaborar y no gasté, herramientas.... 

Pues para una persona normal, esto le parecerá una chorrada, porque seguramente lo hará sin pensar.  Pero yo no tengo esa capacidad.  

Lo conseguí.


Una herramienta que me ha ayudado mucho durante el proceso, para plantearlo, realizarlo y hacer visible mis posibilidades de ser una persona ordenada, ha sido una libreta con la que estoy realizando escritura terapéutica a mi rollo.  Pero eso es otra historia y os lo voy a contar  a continuación...


jueves, 24 de septiembre de 2026

DESORDEN. ¿Hábito? ¿Síntoma? ¿Causa? ¿Consecuencia?

Yo vuelvo con la monserga esta de intentar volverme una persona ordenada por mi propio bien y por no perjudicar a quienes están a mi lado durante laaaaargos ratos.  ¿Os quedáis?  Pues atención a esto:

El desorden puede ser un reflejo del estrés, del cansancio extremo o un problema de salud mental.  No siempre es algo grave, pero... cuando el caos surgido del desorden afecta a nuestro día a día, los señores psicólogos creen que tiene alguna relación con la ansiedad, depresión o acumulación compulsiva.



Qué le pasa a nuestra mente cuando hay desorden:

  • Provoca estrés visual.- porque el cerebro tiene que procesar toda la información que le entra por los ojos.  Creo que no hace falta que te describa cuantas cosas le pueden entrar a uno por los ojos en cualquier lugar donde se acumulen objetos sin sentido.
  • Produce la sensación de no acabar nunca lo que estamos haciendo, tantas cosas fuera de su sitio nos da la sensación de tener tareas pendientes por hacer.
  • Una horrorosa fatiga emocional, ladrona de energía y de paz, en casa y en el trabajo.
Pero el desorden también puede ser un signo de alerta:
  • La falta de fuerza o de ánimo para limpiar y cuidar un espacio puede indicar depresión.
  • El caos interno se refleja en el exterior puede indicar ansiedad.
  • La acumulación compulsiva, cuando alguien guarda cosas sin valor por miedo a desprenderse de ellas.
  • Es un clásico en las personas con déficit de atención que hace muy difícil las tareas de  organizar y planear por eso puede indicar TDAH.
¿Mi espacio me define? Probablemente sí. Colores elegidos para pintar una pared, así como los colores de los textiles del hogar; las plantas que usamos para decorar, los cuadros elegidos o incluso la iluminación, son aspectos que hablan de nuestra presencia en ese lugar.  

Independientemente de la estética, cómo mantengo el orden, cómo organizo un espacio, como tengo el escritorio o el dormitorio... todo eso habla de mi estado anímico.  "Desorden" en psicologia es un vocablo que define diferentes trastornos.  Porque cómo desordenamos y cómo nos afecta ese desorden son "problemas" vinculados, muy vinculados entre ellos. 

Pero... con perdón, ser supermegaorganizado, al igual que ser un caos viviente, pueden ser indicadores de que algo nos pasa.  Los amigos del extremo opuesto a mí, limpiando y recogiendo casi compulsivamente, pueden mostrar un síntoma que haga patente su deseo impulsivo de controlar aspectos de su/la vida sobre los que no tiene la suficiente incidencia.  En cambio, la incapacidad de organizarse y sensación de sentirse desbordado se hacen patentes cuando una depresión nos tiene bien cogidos, nos ha robado la energía que necesitamos para gestionar nuestro espacio, incluso para deshacernos de ciertos objetos.

Rasgos de personalidad.

Mantener el orden de nuestros espacios  también es una conducta aprendida en la casa en la que crecemos y que cuando somos adultos, reforzamos dentro de lo que ya es nuestra vivienda.

Peeero... según nuestra personalidad, unos algunos, como quien yo me sé, tendemos más al desorden caótico.  Y si hablamos del grupo de neuróticos, unos son más inestables y las dificultades que les supone adaptarse a la monotonía junto a su comportamiento, tiene como consecuencia el desorden, tanto en sus espacios como en sus horarios.

Esa depresión que no se cura: cuanto más tiempo se padece, más se enquista 😯😯😧😧😥❤

Hemos de evitar que el desorden, en lugar de ser un rasgo de personalidad se convierta el algo patológico e interfiera directa y permanentemente con quienes nos rodean, a parte de controlar el resto de síntomas que podamos sentir.

Pero... no todos los desordenados tenemos un problema de salud mental  ¡😕! , sino que simplemente es un defecto nuestro.  Eso se puede corregir, pero también puede ir a peor, según las decisiones que tomemos.


¿Y si el desorden se apodera de una persona?

Ese desorden con el que nos encontramos en un hogar puede deberse a problemas diversos.  Y nos da pistas de cómo se encuentra una persona.  



A veces hay factores:
  • Falta de tiempo.⌛
  • Falta de ganas. 😟 
  • Falta de capacidad. 😱

Para alguien que está totalmente agotado es imposible realizar tareas básicas que en otro momento haría sin problema.

Si me centro en los cambios de mis espacios, en cómo los cuido y mantengo... veo algo que no me gusta, y ahora sé que éso es porque me pasa algo.  Si los límites o estructuras me sobrepasan, no consigo ordenar, por mi estado de ánimo, o por desorganización mental, que me hace incapaz de empezar algo y terminarlo. A su vez, me siento impotente ante mí misma, ante mi desorden.  Por eso he empezado esta lucha por mi cuenta, ya que no me derivan al psicólogo.


Doña Ansiedad: Síntomas. ¿Se cura? Truquis de expertos para enfrentarse a ella.

En la otra punta de mi desorden, están las personas que ORDENAN COMPULSIVAMENTE, cosa que también puede ser patológica.  Son casos en los que una persona canaliza su necesidad de controlar cosas, o mejorar su estado de ánimo limpiando para sentirse mejor con respecto a otras parcelas de su vida.  Esa búsqueda del orden en todo lo que le rodea puede manifestar que lo hacen precisamente por no encontrar su orden interior... el exceso de orden avisa de algún malestar interior.



Se ha utilizado la IA para realizar este post.

lunes, 21 de septiembre de 2026

Soy desordenada, pero una buena persona.



Y yo siempre he sido desordenada. Desde la más tierna infancia, mis espacios en casa eran un puro desastre.  En mi familia todos colaborábamos y tanto mi hermana como yo asumíamos las tareas necesarias en nuestras habitaciones, aparte de fregar los platos y bajar la basura, y cosas así., Pese a mi "problema"  era buena estudiante y sacaba buenas notas.  Ya de más mayorcita, no se me daba mal estudiar, aunque ya no fuera tan brillante..., pero seguía siendo desordenada como una bellaca.

Un poco antes de comenzar mis vacaciones de verano decidí que era el momento porque pasó algo en casa reveló consecuencias de mi desorden que yo nunca hubiera imaginado, desgraciadamente, no solo para mí. Ha sido un verano terrible.  Decidí que iba a tomar el toro por los cuernos.  Se lo comenté a mi psiquiatra, pero la mujer no le dio la mayor importancia. Esa ansiedad, esos ataques de pánico, irme al trabajo llorando... no le pareció cosa grave, me dijo que yo era asi.  "Pos" vale, reina. 

Leí mogollón, aprendí muchas cosas pero lo más importante de todo, empecé a entenderme. Lo tuve que hacer por mí misma, en vista de la mierda de respuesta que la gran profesional que es esta señora.  Mi desorden es un problema que afecta a todas las personas con las que tengo trato directo, con quien convivo, con quien trabajo, etc.  Pues por ellos va, esta lucha y ahora os voy a contar un poco sobre este problemón. ¿Os quedáis a leer?

💓💔💕💙💚💛💜💝


Resulta que a algunas personas nos cuesta mantener el orden porque somos desordenados.  Puede parecer que solo es un hábito y por ello parece fácilmente solucionable. Peero... no es así.  Porque el desorden pone de manifiesto algun problema psicológico por lo cual hay que luchar contra ello pero no de cualquier manera.  La fórmula va en dosis y de modo paulatino porque es la única manera de poner en orden nuestras cosas... y todo lo demás.

Se me hace (igual que a mis semejantes) cuesta arriba.  En la oficina, en casa, en los estudios... el desorden no nos abandona y a su manera limita nuestras posibilidades.  Es una conducta aprendida y por eso es tan complejo quitárnosla, pasa lo mismo que con los malos hábitos.  Por eso hemos de ESFORZARNOS porque nuestro desorden causa problemas tanto a las personas desordenadas como a las que viven o trabajan con nosotros.  Pero eso de ponerse un fin de semana y organizar toda la casa, no sirve, por lo menos en nuestros casos. Yo ya lo he hecho alguna vez y pasa lo que pasa:  Ese orden no se mantiene, porque esa no es la mejor solución.  Profundizaremos en ello 💪💪.

Pero para empezar, lo primero que tenemos que hacer es reconocer que somos desordenados, ser consciente de ello. Y seguidamente, nos focalizaremos en el cambio positivo que vamos a conseguir, todo lo que a mejorar nuestro desarrollo personal.

Va a ser una lucha complicada, pero hay una serie de consejos y trucos que serán nuestro recurso camino a reyes del orden.

Uno de los aspectos que nos ayudarán a abandonar el caos es LA DECORACIÓN MINIMALISTA, que nos ayudará a tener pocas florituras sobre los muebles.  ¿En qué medida nos va a favorecer? Será mucho más ráfido y sencillo limpiar y mantener el espacioe en que vivimos, también debe serlo.





Uno de los aspectos que nos ayudará a abandonar el caos es decoración minimalista, nos ayudará tener pocas cosas sobre los muebles.  ¿Cómo nos favorece?  Pues será mucho más rápido y sencillo limpiar y mantener ordenado el espacio.  Si queremos convertirnos en personas ordenadas el espacio en el que vivimos, también debe serlo.

Limitar la decoración a su mínima expresión supone tener menos cosas que ordenar.  Una multitud de objetos expuestos cual museo solo hace más pesado el acto de limpiar y cuando eso sucede, acaba contagiando la limpieza y añadiendo desorden a tu hogar.  Si puede ser, evita que te regalen artículos de decoración o que sean para tener expuestos; si no lo consigues y no te gustan, no los pongas.  

Yo he cogido una bolsa grande y he retirado TODOS LOS OBJETOS DECORATIVOS DE LA ZONA QUE ESTOY ORGANIZANDO.  De esa bolsa, solo volveré a colocar aquello que realmente me guste y me apetezca tener a la vista.  Por otro, seré más exigente antes de comprar cualquier objeto decorativo porque se trata de eso, de no tener muchos.  Los recuerdos de viajes que me hayan regalado, los cuadros pintados por nosequíen, los regalos que no molen... se quedan en la bolsa. De ahora en adelante, cuando mire a esa parte de la casa (porque hay que ir por partes, ya hablaremos de eso) todo lo que vea me gustará. Y eso solo puede ser beneficioso para mi salud mental.

Una cosa que parece una chorrada, pero que según todo lo que he leído, nos demuestra que somos capaces de acercarnos al orden paso a paso a nuestro ritmo es HACER LA CAMA. Yo prefiero dejarla que se airee un poco, pero la hago lo más pronto posible (si no hay nadie acostado 😇.


¿Qué pasa con ese montón de papeles que hay sobre la mesa? Pues que si lo quitamos nos encontraremos un espacio limpio, vacío, preparado, animándonos en silencio para hacer cosas, realmente motivador.

¡Fuera todo lo innecesario!   Espacio de estudio, oficina en la que trabajamos, o en ese escritorio/sitio de estudio/oficina que algunos tienen en casa:

Libros: los justos; cuadernos: los justos; lapices, rotus, fotos, frases motivadoras en cartelitos...: los justos. Cuanto menos cosas tengamos, mejor.  PORQUE TODAS ESAS COSAS limitan nuestra capacidad de concentración.  

Quizá duela un poco deshacernos de todas esas "cositas monas" pero que en realidad son distracciones visuales. Quizá hasta nos resulte un espacio demasiado vacío. Algo que no distrae, queda chulo y otorga cierta energía Zen es una planta natural en tu mesa de trabajo.  Como una planta crasa de interior, pequeña, por ejemplo. 

Otra cosa que recomiendan en lo que he leído, es 5 minutos antes de irte a dormir puedes hacer una mini-ordenación de las cosas que pueda haber fuera de su sitio.  A mí esto no me funcionaría porque necesito irme a la cama "limpia" mentalmente hablando porque mi cabeza no para así como así y si me pongo a hacer cosas antes de acostarme, corro el riesgo de despejarme.  También evito ver por la noche cosas que me afecten, que me pongan de mala leche, que me pidan tomar una decisión... en mi caso no es el momento, pero para muchos de vosotros quizá sí lo sea.

Un suelo lleno de cosas es sinónimo de desorden. Y de agobio, añadiría yo que vivo en una especie de torre donde las estancias son pequeñas y si tengo muchas cosas en el suelo no puedo moverme por casa 😅  Además estamos hablando de obstáculos que incluso nos podemos clavar o tropezar con ellos y lesionarnos. También puede ser que algo que busquemos o necesitemos en un momento dado,  esté en el suelo y que por ese motivo no consigamos encontrarlo. 👻  Así pues, una vez comentado esto, nos quedaremos con la idea de evitar que el suelo de casa esté plagado que objetos decorativos, plantas, libros en columna, cajas de almacenaje...

Mantener los cables fuera de la vista es otra pequeña tarea con la que conseguiremos que nuestra casa parezca más ordenada. Hay que tirarse un rato, pero en esta época, entre la tecnología, los aparatos modernos de cocina, etc., "Mundo cable" ocupa un sitio importante en casi todas las estancias de las casas, y en caso de los que como yo, vivimos en una casa antigua donde no había tantos enchufes, la cosa es aún más complicada.  Hay opciones sencillas e interesantes que nos pueden echar una mano en este tema. Echa un vistazo por Pinterest, Ikea... hay muchas buenas ideas.

Es tedioso agotador limpiar y ordenar al mismo tiempo una casa.  Por eso seremos más felices y nuestra tarea resultará más fácil si nos habituamos a ordenar y mantener limpios todos los espacios de la casa,  incluidos esos rincones conflictivos.

Acostúmbrate a guardar en el armario la ropa que te quites, el bolso en su sitio, la cartera en su sitio.  Te costará al principio, pero DESAPARECERÁ la silla esa llena de chaquetas o de otra prendas amontonadas de ropa. Respecto a esto en invierno suelo dejar las prendas de abrigo en una percha, porque trabajo y me resulta más practico.  A veces también me dejo la ropa de un día, que no se ha ensuciado, para ponérmela otra vez otro día de la semana, pero eso no lo considero ni desorden ni problema, porque así a los dos usos ya la echo a lavar. Y el bolso también, lo dejo en un espacio que no implique colgarlo porque pesa, meterlo en un armario para sacarlo al día siguiente tampoco me parece un gran avance, pero yo estoy contando lo que he aprendido. Para mí es importante tener preparado de un día para otro tanto el bolso como la prenda de abrigo.

Otro truqui que he leído es limpiar las cosas nada más usarlas, refiriéndose al desayuno como ejemplo.  Y esto se justifica porque la pila del fregadero vacía otorga a nuestra cocina una sensación de orden, cosa que no sucede si está llena de platos. Pero ojo, no debe depender de uno mismo, lo ideal es hacerlo todos en casa porque así es como se mantiene el orden en este caso.

Por hoy ya está bien.  Os dejo que tengo que seguir ordenando.  Me gustaría que no hubiera gente con este mismo problema, pero hijos, si conocéis a alguien como yo, ayudadle con sensibilidad y evitando en todo momento que pueda sentirse culpable.

Hasta la próxima


Un enlace interesante para no desanimar a los desastres como yo




sábado, 30 de mayo de 2026

Stationary Addict. O sea, adictos a material de papeleria.


stationaryadicct

Cuando estudiaba FP de Administrativo(formación profesional, antes de llamarse "Ciclos Formativos" ,seguía una serie de rituales a la hora de prepararme exámenes y asignaturas.  

A veces me compraba una bolsa de croquetas congeladas y me las comía, incluso me hacía bocadillos con ellas. Otra época me dio por comprarme bolsas de las de tamaño grande de Cheetos(en sus distintas variedades), Bocabits, y cochinadas por el estilo.  Y  los recién salidos al mercado por aquel entonces fideos chinos de Maggi, tuvieron su época.





Además... había otra cosa.  Las libretas, los bolis y los rotuladores tipo "Pilot".  Tenia que estrenar libreta y escribir en colorinchis para estudiar.  Aún no tenía ordenador, pero yo creo que igualmente me hubiera ido al "Todo a 100" a comprarme libretas y bolis.





Con el paso del tiempo, ya dejé de vivir con mis padres y viví en otras casas cambiando de estado civil y ya como usuaria de ordenador habitual.  Pero me seguía flipando estrenar material escolar.  En mi rincón de ordenador, mi escritorio, SIEMPRE había mogollón de tipos de bolis, de rotuladores, la imprescindible agenda... porque trabajara o no siempre he seguido estudiando, haciendo cursos de los del paro, peleándome con el inglés y con el valenciano, y ya en épocas más recientes, con las oposiciones.  Claramente soy una adicta a la papelería.





Mis parejas no entendían esa obsesión por las libretas, de todos los tamaños, los bolis, etc., pero durante el tiempo de este camino me he ido encontrando con gente que tenía esa misma debilidad. Y con quien pude tener conversaciones sobre esta "afición-adicción".  💪💪




A día de hoy, sigo encontrándome con nuevas personas adictas a la papelería sobre todo en el trabajo, y siempre llevo cosas que yo he adquirido aunque en el trabajo tenga suficientes bolis, lápices,  libretas.  Cuando saco algo como mi estuche "moña", un chisme que tengo que es a la vez goma y sacapuntas con un gato volador dibujado, rotuladores fluorescentes colores pastel... es frecuente que alguien me haga algún comentario y yo le explique este vicio.  Y a veces también lo tienen o conocen a alguien a quien el material de papelería le hace feliz. 




Pero la hecatombe "papelerifílica" llegó con las oposiciones 😶 , aparecieron juntitas de la mano en un mismo momento vital.  Ya existía Instagram, y allí me encontré influencers del mundo del opositor.  También estaban en Youtube y caray, que vídeo que veía... artefacto de papelería del que me enamoraba.  



Había chicas que ya habían conseguido su plaza, otras a quienes las marcas les enviaban sus productos para que los probaran, expertas en organización... una puta locura.  Y yo, la víctima perfecta.



Y a día de hoy... sigo con mi vicio.  No aprobé la oposición, pero sigo estudiando, haciendo cursos, trabajando... siempre con materiales escogidos como escoge la amante del millonario los diamantes en la joyería.  Incluso al trabajo me llevo mis propios utensilios, porque no me gustan los que hay, y cada vez son de peor calidad, 💀 y como siempre, aunque no valgan la pena, continúan desapareciendo misteriosamente. 👎👎Y eso da mucha rabia, porque los encargados de adquirir el material de oficina deben pensar desde sus despachos que nos los comemos y eso me da rabia.

Y nada más que comentaros, simplemente he descubierto que lo mío tenía un nombre... y he decidido compartirlo.  Gracias por leerme.

¡Que tengas un día estupendo! 💜💜💜💜💜💜💜💜💜💜💜💜

martes, 9 de septiembre de 2025

Tenerte alguna vez entretenido.

 

Si fui capaz de tenerte alguna vez entretenido...


Y alguna vez me cruzo contigo intentando que no me veas

porque pienso que mi presencia pueda molestarte

incomodarte porque creas que no pude pasar página


y para nada quisiera interferir en tu vida negativamente

tu recuerdo es precioso, y así lo guardaré siempre

cómo acabo, no importa, seguimos nuestros caminos


abriste la ventana para que volara por primera vez

y ahora mi vuelo es más alto

la perspectiva cambia con la altura viendolo todo con más distancia


el corazón aprende de las lecciones de la vida

a base de encogerse, a base de llenarse

y de vez en cuando, hace un reset




viernes, 18 de abril de 2025

Añoranza


Me falta lo que me dabas

el olor de hombre ardiente de deseo

la voz grave y masculina que desprendía tanto fuego


me falta lo que que dabas

el sonido del mensaje del teléfono

que me hacia vibrar entera

al saber que eras tú y querías tenerme


me falta lo que me dabas

la sensación de estar viva

sentirme inmensa y completa

y a tí por toda mi piel


imposible que la piel no se me ponga de gallina

cuando te recuerdo y me muero por tenerte

y la ausencia de endorfina me haga llorar


Transparente, nunca te pedí nada más

pero tú, tan importante y tan señor

decidiste detener nuestro vuelo

y nunca supe porqué


el dolor de no saber el motivo

¿por qué no tengo derecho a volver

al lugar donde me llevabas?


Soy feliz cuando te recuerdo pegado a mi

pero el dolor me revienta cuando sé que no volverá a suceder

y me dejo llorar

y me dejo morir


Algún día renaceré

...pero falta tanto aún